In Memoriam Ángel Montes
Ángel Montes y Paqui Mesa, actuando en la
Presentación del número 17 de AIR,
en la Sala de Tertulias de “EL PIMPI”
en Málaga, el 20 de noviembre 2006
Aquí, lo vemos acompañando a la guitarra a la cantante
Paqui Mesa, y a Mercedes Reina, poeta y bailaora.
X Convención Internacional de Escritores en Lenguas Europeas, CIELE-ICWEL.
Casa de la Espiritualidad, Málaga,
del 2 al 9 de septiembre de 2007
Desgraciadamente,
tenemos que empezar el número 19 de AIR con una mala noticia. El 11 de diciembre, a primeras horas de la mañana, nuestro querido amigo, Ángel Montes, llamado El Gaucho Argentino, él que amenizó la CIELE-ICWEL y nuestras reuniones de los lunes del Sindicato Nacional de Escritores Españoles, se nos fue, volatilizado hacia lo desconocido. Lo echamos y lo seguiremos echando mucho de menos. Él era único para nosotros: poeta, trovador y ante todo, amigo. Le gustaba recordar a los grandes poetas recitando sus versos, siempre acompañado de su guitarra. También daba clases de tango y flamenco. Era muy conocido y amado en Málaga, la ciudad que escogió para vivir y que alegró durante más de treinta años; hasta creo recordar, pero no podría jurarlo, que un día nos dijo que en esa fecha se estaban cumpliendo los cuarenta años de su estadía en la Costa del Sol.
Quiero dedicarle este pequeño poema, que escribí al enterarme de su inesperada partida hacia el ignoto y misterioso más allá:
Tañendo las cuerdas de tu guitarra
labraste una crisálida para tu alma,
para tu alma que mutó en alondra,
para tu alma que se fue volando
que se fue volando,
grabando el recuerdo amado
de tu canto.
(Para ti, Ángel. Ojala puedas captar de alguna manera,
lo mucho que tus amigos te están añorando)
Mariette
LINA CAFFARELLO, representante en Argentina de la Convención Internacional de Escritores en Lenguas Europeas: CIELE-ICWEL; y fiel colaboradora de AIR, manifiesta lo siguiente en el “Blogspot” EL ESCRIDOR:
¡ Adiós, Gaucho!
Vaya este pequeño homenaje a Ángel Montes, el gaucho argentino, que ayer emprendió el vuelo final.
Había nacido en Villa Gesell, Argentina, pero vivía en España desde hace más de treinta años, donde con su canto, su guitarra y sus improvisaciones gauchescas, ponía un color distinto a los eventos, sobre todo en la región de Andalucía. Profundamente querido y respetado por la comunidad malagueña, también supo amenizar las jornadas de la CIELE/ICWEL en muchas de sus bienales.
Hoy, pobladores y autoridades hispanas se aúnan para despedir a este maestro y, quizá, último trovador de nuestro decir criollo.
Y ahora, un pequeño cuento que nos manda la escritora y poeta, María del Carmen Guzmán, un cuento que tenía pensado depositar en sus manos, en las manos de Ángel Montes, pero que, desgraciadamente, no llegó a tiempo para que pudiera leerlo con los ojos de su cuerpo de carne:
EL VIEJO GUITARRISTA
La guitarra tiene un cuerpo viejo y gastado y un alma joven de mujer en su interior, como su dueño. La guitarra es políglota, libre, cantarina y habladora porque sólo él, su fiel dueño, sabe sacarle sonidos increíbles. La guitarra a veces arrastra una voz cascada y rugosa como la voz de su dueño, y es su amiga, su única compañía y su consuelo en la soledad que lleva con elegancia ese viejo poeta, cantor de tangos, boleros, poemas de Lorca y de Rafael de León.
Él, su guitarra y su esposa llegaron en un barco de nombre extranjero, nadie sabe cuándo, y desde entonces los tres han vivido de sus canciones, sus chistes y sus poemas. Durante años, y a trancas y barrancas, fueron felices hasta que ella, su esposa y compañera, dejó de susurrar sus canciones mientras él cantaba. Ahora, este viejo cantor y poeta sobrevive gracias a su guitarra. Su gran estatura de buen mozo empieza a curvarse hacia el suelo, sus antaño rubios cabellos empiezan a clarear. Sólo sus ojos azul mar conservan la viveza y hermosura de su juventud perdida.
Cuando su voz enronquece, la guitarra lanza su voz dulce y joven. Cuando su cuerpo vacila, es ella la que lo sostiene como un báculo, y es ella, y gracias a ella que puede vivir y sustentarse. Canta, recita versos y cuenta sus famosos chistes por los tablados, bares y cafeterías de la ciudad, y algún día, lejano, espero, se le dedicará un homenaje, se le pondrá su nombre a una calle y, quizás, hasta se levante un monumento a su nombre, pero mientras tanto, él seguirá arrastrando su gran humanidad mientras abraza a la guitarra como si fuera su amante fiel.
M. Carmen Guzmán
Ángel Montes con su última compañera, Paqui,
en otra foto tomada durante la presentación del número 17 de AIR,
en EL PIMPI, Málaga, España.
Gabriela Moreno
poeta de hoy en Málaga, España
también le dedica un poema
A Ángel Montes
Fue grande con su guitarra
fue grande con su poesía,
español de corazón,
argentino de nación
y en el alma Andalucía.
Málaga fue receptora
de su música y cantares,
del Pimpi fue visitante
donde regaló su arte
a sus amigos leales.
Un mal día nos dejó,
se marchó con tantos grandes
autores a los que antes
entre recitar y cantes
en el mundo recordó.
Con Rafael de León,
Federico García Lorca,
Manuel Benítez Carrasco
y muchos que antes marcharon,
se ha de encontrar en la gloria.
Poeta de hoy en Buenos Aires, Argentina
Estela Barrenechea
Inundación
En la inmundicia
deambulan hojas y plástico
mezclados con la flor.
Un colectivo de especies
agita la corriente.
Un frío impar hiela la lengua.
Las jangadas de basura
marchitan el estandarte frágil
de los campos.
En la bruma el latigazo del rayo
y la tormenta.
La lluvia.
Esto significa que no habrá luz,
que encenderé las velas mansa.
Los campos anegados y las señas
de muerte.
La noche absurda.
La rabia y la tiniebla..
Ahora sé
como puede ser de negro
el jardín de esta casa
y como una brizna de tiempo
trae el recado de la desgracia.
Los charlatanes de las
compuertas y el progreso
nos olvidaron.
¡Qué contemplás?
Ahí vienen. Son bomberos.
¿Sabés? Ellos apagan también
el infortunio.
De su libro: La distancia y el foco
Estela leyendo una ponencia, en la X CIELE-ICWEL
Convención Internacional de Escritores en Lenguas Europeas
en la Casa de Espiritualidad, Málaga, septiembre 2007
IN MEMORIAM de un escritor italiano de Messina, Italia
Mario de Vero
14-02-1947 / 04-05-2006
El Vecino de Casa
Tercera parte
Tenía Camöes motivos para enaltecer a sus compatriotas. En aquel período los pequeños barcos de Portugal abordaron la historia: en el curso de un siglo vertiginoso, atestado de conquistas y descubrimientos sin precedentes, los lusitanos llegaron al Cabo de Buena Esperanza, a la India, a la China, a Brasil, decuplicando el mundo; nunca, en la historia, un país tan pequeño llevó a cabo empresas tan grandes.
(En cambio, los dramas fueron igualmente grandes. “¡Oh Gran Mar salada! ¡Cuánto de tu sal son lágrimas de los Portugueses!” - la frase es de Pessoa).
Tuvo unos monarcas dignos de los tiempos nuevos que se abrían para el país y para Europa. Sin embargo, el más justamente célebre de sus hijos fue un “cadete” que, sin llegar a ser rey, hizo para Portugal mucho más de lo que hicieran en conjunto muchos reyes considerados. Enrique, llamado “el Navegante” (1394 – 1460).
Es obligatorio recordarle. Podemos considerarle el primer europeo del Renacimiento que, olvidando terrores milenarios, ya no vio en el Atlántico el tenebroso finis terrae; sino un mar como los demás, más allá del cual no sólo debían de existir nuevas tierras y nuevas riquezas para conquistar, pero también extraordinarias novedades científicas y culturales para descubrir y utilizar en los tiempos venideros. Y durante décadas, incansablemente, desde su casa en el promontorio de Sagres – extrema punta occidental de Europa – en la que vivió rodeado de cosmógrafos y pilotos, ideó una expedición tras otra, hacia África y Oriente en primer lugar; más también hacia el Oeste y el Norte, y aprovechando las informaciones que le traían a la vuelta los marinos (pocos, en comparación con los que salían), corregía y ampliaba sus mapas y preparaba nuevas empresas, cada vez más audaces, pero siempre fríamente estudiadas y planificadas.
Esta formidable “revolución”, llevada a cabo por la generación posterior, se puede comparar, de cierto modo, a la que causaron las empresas astronáuticas en nuestros días, pero tal vez en el plano humano fue todavía más importante. Las consecuencias fueron, claramente, enormes en cualquier campo: desde el científico al económico. – Lisboa fue durante siglos el primer puerto de Europa y el rey portugués, el más rico “mercader” de la Cristiandad –, y el campo artístico. El “mensaje lusitano al mundo”, se le ha llamado al barroco portugués, dinámico y naturalista.
En 1498-99, enviado por el rey D. Manuel el Afortunado, el marino Vasco de Gama encuentra el camino de la India travesando el Atlántico y el Índico. En la imaginación del poeta, el viaje se presenta como la realización de un plan escrito en los hados desde la eternidad, que destina a los portugueses a ser gloriosos en el mundo. En el Olimpo se reúne una Asamblea: Júpiter se manifiesta favorable a la empresa; Baco se niega a aceptar la decisión de Júpiter porque teme que el hombre, victorioso, pueda volverse un dios y suplantarle, a él, que es una deidad menor y cuya memoria quedaría relegada al olvido. En cambio, a Venus, los navegantes le resultan simpáticos, por ser los descendientes de su hijo Eneas: el fundador de la estirpe latina. (Además, ella sabe que donde haya guerreros habrá amores). Los demás dioses se alinean a su favor; y Baco, furibundo, deja la asamblea para ir a urdir sus nefastas maquinaciones.
Venus
Seguirá en el próximo número
Norma Evangelina Mettler
Fotografía
Es la luz que roba al tiempo
un instante del presente
para mostrar a las mentes
lo grabado en un papel
Dejando una imagen fiel
del ser o cosa enfocada,
del tiempo ya divorciada
y del espacio también.
Es documento ideal
para dar identidad
a un ser humano que está
en edad determinada.
Que bien puede ser guardada
para quien la quiera ver
y compararla después
con la imagen ya cambiada.
Quizás en edad avanzada,
viéndose joven de nuevo
¿Cómo trata el tiempo a un ego
que en imagen conservaba!
Porque el tiempo allí quedaba
en un espacio virtual
que el papel le pudo dar
para dejarlo en presente.
Mientras que el cuerpo viviente
siguió su ritmo habitual,
cambió su aspecto jovial.
Hoy es un ser ya maduro.
Y sabe que el tiempo es duro
muy pronto lo dejará.
No importa, su foto está.
¡Dejó su estampa en el mundo!
Poeta di oggi in Torre Annunziata, Napoli, Italia
Gaetano Sannino
La preghiera dell'asino
Signore, ormai, stiamo per scomparire...
Mi hanno detto che in Italia tra asini e muli
siamo rimasti in solo mille.
Mio Dio, che mi hai creato,
e porto pesanti fardelli,
c'è sempre bisogno di un asino
che tira avanti in silenzio
senza mai mettermi in evidenza.
C'è sempre bisogno di un somaro
che sappia solo dare, mai rubare!
Siamo stati fedeli collaboratori dell'uomo
in pace, in guerra, pazienti e perciò
ci chiamano testardi; anche quando
ci trattano male non ci arrabbiamo.
Umile mangiatore di cardo:
buon Signore fa che io trovi un cardo e
mi lascino il tempo di brucarlo!
Così sia.
Version française du poème de Gaetano Sannino
par Mariette Cirerol
La prière de l'âne
Seigneur, voilà que nous allons disparaître...
On m'a dit qu'en Italie, entre mules et ânes,
nous ne sommes plus que mille.
Mon Dieu, toi qui m'a créé !
Et je porte de lourds fardeaux,
on a toujours besoin d'un âne
qui tire en avant et en silence,
sans jamais se mettre en évidence.
On a toujours besoin d'une bourrique
qui ne sache que donner, jamais voler!
Toujours fidèles, avec l'homme nous collaborons,
que le temps soit à la paix ou à la guerre.
Perdre la patience, jamais!
C'est pourquoi on nous taxe de têtus.
Même maltraités, nous restons calmes.
Humbles mangeurs de chardons, voilà ce que nous sommes.
Doux Seigneur, fais que je trouve un chardon et
qu'on me laisse le temps de le manger!
Ainsi soit-il.
Poeta de hoy en Málaga, España
ANSOFER
ODA
Quiero cantos de aleluya
en mis silencios.
Duendecillos de luz
en mis auroras.
Alas de colibrí
quiero en el pecho
y en mi piel rosas.
Quiero Música redentora
en áureos vientos.
En la tierra los surcos
sembrar de flores
y erigir felizmente
un monumento
de paz y amores.
Quiero nítidos azahares
en mi conciencia.
Inextinguible fuego
en el corazón.
En las manos por siempre
benevolencia,
y en mi alma a Dios.
Dibujo de la autora
Poeta di oggi in Tremensuoli, Italia
Pascuale Maffeo
LAPIDATIO
Poemeto per musica e scena
Parte 1
Antifona prima
Arco buio e fulgente, vasto gorgo fondo il tempo.
Diluviato giorno, alle sfatte pianure ai lividi cieli
da rossi squarci lampi sugli steli raggiarono fiori
nel vento di morte. E fu la sorte sopra nude zolle
lutto alla terra, spuntarono nere corolle, neri uccelli
dai fianchi delle Murge sorvolarono sacre cattedrali.
Fu uno sbattere d'ali, cupo incedere, balestrare
di larghe campane: d'uno in altro paese chiamavano
alle perse orme chiamavano le gole appese dei secoli,
le gravi voci dal cavo delle guglie gettarono
di porta in porta alle strade sgomente il tocco
cui morde il suo odio lucente l'uomo dal cuore lordo.
Traversando deserte terre, il figliolo di un massaro
vide due impiccati ad alberi di olivo. Si fermò balordo
e guardò: erano garzoni di pecore; penzolavano uno
di qua uno di là. Li conobbe e gettò un grido. Si
segnò. Corse trafelato. Sul sagrato, al popolo che usciva
di chiesa dopo la benedizione delle palme, disse la mala
ventura.
Araldo
Figli di Gesù Cristo cantate la litania,
due morti e un'agonia mi danzano negli occhi.
Pendono dagli ulivi oscillano gli impiccati,
gli sguardi allucinati le mani artigli d'aria.
Sbilanciano gravi pendagli vacillano quieti,
ghignano torvi e lieti su rive di tempesta.
Fanno una brutta festa velacci di paura,
sotto una luce scura balenano nel vento.
Ho visto due figli di Dio appesi per la gola,
c'era la corda sola il ramo del peccato.
Portate un bianco lenzuolo la croce sul cuscino,
per l'ultimo cammino un fiore di pietà.
Continuerà
Version française du poème de Pascuale Maffeo
LAPIDATION
Poème pour la musique et le théâtre – première partie
Antienne première
Archet vide et fulgurant, vaste remous au tréfonds des temps. Journée diluvienne, plaines dévastées, ciel livide. Des éclairs roses éclatant sur les étoiles irradiaient des fleurs dans le vent de la mort. Ce fut le sort d'un sol dénudé, d'une terre en deuil. De noires corolles, de noirs oiseaux s'échappèrent des flancs des Murges* et survolèrent les cathédrales sacrées. Il y eut un battement d'ailes, une procession funèbre. Le glas sonnait, rappelant d'une place à l'autre les traces perdues; rappelant les gorges pendues des siècles passés; lançant de porte en porte dans les rues épouvantées, le son grave qui mord la haine luisante de l'homme au coeur sale.
* Les Murges
Traversant les terres désertes, le fils d'un fermier vit deux pendus dans un champ d'oliviers. Il s'arrêta stupéfié et regarda: c'était des garçons pasteurs; ils pendaient: l'un là, l'autre là-bas. Il les connaissait et jeta un cri. Il se signa et couru à perdre haleine. Sur la place sacrée, au peuple qui sortait de l'église après la bénédiction des rameaux, il dit le mauvais sort.
Hérault
Fils de Jésus-Christ chantez la litanie,
deux morts et une agonie me dansent dans les yeux.
Ils pendent des oliviers, balancés par le vent,
le regard halluciné, les mains agrippant l'air.
Perdant l'équilibre, vacillant tranquillement,
grimaçant menaçants et comiques au bord de la tempête.
Ils font une vilaine fête voilée de peur,
sous une lumière obscure ils se balancent dans le vent.
J'ai vu deux fils de Dieu pendus par la gorge,
seule la corde était le rameau du péché.
Posez un drap blanc, la croix sur l'oreiller,
pour le dernier voyage une fleur de piété.
À suivre...
In Memoriam Andrea Lippi
Born in South Philadelphia in 1918
With Kay – is the name of the whale –
at Marineland in Florida
I met a whale
beside a beach,
I was astounded
by his speech.
His grammar was
of such delight
his eyes did flash,
with a sparkling light.
“Good friend”, he said,
I have come to hear
the poems you have written
in many a year!”
Without delay I did recite
the poems you will hear
this very night.
A tree
I asked of a tree
What it planned to be
What future it desires
The tree said to me
if a poem I could be
then man would be truly inspired.
Time went along
and the woods sang a song
The trees were all turned to paper
A poet came by
with his eyes in the sky
and extracted that wish from the vapor
The tree is a book,
filled with beautiful verse
This though you may always remember
A tree in the woods
A book on the shelf
Do themselves, hold this origin of splendor.
Lina Caffarello
Leyendo, en la X CIELE-ICWEL, septiembre 2007
Con mi voz
Como la vieja corteza de este mundo,
hecha y deshecha,
almacenando el tiempo.
Como un guijarro en el fondo de los ríos,
rodando a tropezones
hasta pulir la forma.
Como macuquina* de irregulares cantos,
batida a golpes
para labrar los signos.
Como muesca,
grito, molde, cauce,
cresta, remolino...
en cada letra.
*= La macuquina es una moneda de oro o plata,
que tuvo vigencia hasta mediados del siglo XIX.
El poema de Lina Caffarello traducido al valenciano
por el poeta
Pere Bessó
Amb la meua veu
Com la vella escorça d'aquest món,
feta i desfeta,
enmagatzemant el temps.
Com un còdol al fons dels rius,
rodolant a tomballons
fins a polir la forma.
Com macuquina d'irregulars cantells,
batuda a colps
per a llaurar els signes.
Com mòssa,
crit, motle, llit,
cresta, remolí...
en cada lletra.
Poeta de hoy en Madrid, España
Jesús Dumont
El hijo del Parnaso
Musa:
Te llamé con las voces del eco en las colinas,
y allí espero que vengas de un lejano recuerdo,
por senderos de rimas donde sin ti me pierdo,
esperando que inspires con tu amor mis poesías.
¡Tú eres espíritu del Partenón de Atenas! Diosa eterna que ennobleció la idea, logos sublime de Boecia, hecho oráculo del viento donde has bebido infusión amorosa de deleite.
¡Tú, Afrodita del grafo y del fonema! Viajaste también entre rimas sin medida, y te conocí formada de mitos, ensueños, y aroma Zen en la aurora de tus senos.
Has venido del orbe misterioso de los sueños para llegar hasta mi corazón, poniendo énfasis en la música de tus palabras: ¡Sabes que mi razón te busca! ¡Mis sentimientos te desean! Y la voz que viene de tus labios, se trueca en río de sonidos donde los vientos pulsan cantos líricos convertidos en poemas.
Comprendo que no he sabido entender tu verbo, traducir tu idea cargada de fantasía. Ese verbo tuyo que ama el erotismo del otoño, por donde se pasean mis nostalgias.
¡Quisiste penetrar mi alma, para beber sedienta, la gota última del sentimiento! ¡Tú, dueña del tiempo, vértigo de siglos, erguida sobre el futuro! Buscabas intimidad, para que mi voz, fuera ambiciosa de sonetos, exultante de grandezas, callada sólo, cuando mis labios expiraran entre el paréntesis de tus labios.
Se han cerrado las estrellas de tus ojos y he perdido tu magia poética entre pensamientos de rimas imposibles, cuando aún tus labios se abren para dejar que vuelen palabras y melodías.
¡Te amo! Eres palabra que anhela escapar trémula por la abertura mórbida de tus labios, prodigio de inspiración y de encanto, fuego grandioso que contiene el numen poético, hecho después, rima y armonía. Me abrazo a ti, y siento la redondez de tus formas líricas bajo el peplo azul de la tarde interminable.
Muchas veces, has dejado caer esa túnica leve que apenas te cubre, bordada con ilusiones, tejida por maestras de rimas que integran tus versos, y durante una tregua de ilusiones deseadas, nos sorprendió el amanecer, cuando todavía estaba en tus brazos entre tactos de sílabas y consonantes.
Caminar contigo, es venir desde lo más profundo del espíritu, hasta la encrucijada del ensueño. Atisbar en la noche del pensamiento la llegada poética de un nuevo amanecer.
Beber de ti, degustar el néctar que emana de tu ser y paladear la métrica que deviene del aura de tu gloria, es aventar la forma y la materia con impulsos fonéticos, sobre el tiempo y la belleza. He presentido el vaivén nostálgico de los recuerdos, como si de un sueño freudiano se tratara; Arquetipo y frontera de la conciencia, allí donde se oculta el sentimiento y nos muerde el deseo de eternizar poesías sobre la planicie de una página satinada. ¡Quien penetra en ti, penetra en una luz nueva que alumbra rincones profundos de la mente y la palabra!
Aún hay temblores en los pétalos de tus pechos cuajados de estrofas que emanan del efluvio fecundo de tu ingenio. Razón, por la que quiero traer del cielo hasta tus labios, ese poema inmortal que tú me inspiras, y beber en ellos, la sed de sus rimas. Viene a mí, anhelando ternura, pasión de poema, latido de tus entrañas, culminación de un momento de locura, capaz de fructificar en el alba de tu vientre al hijo de la ilusión y del ensueño: EL VERSO.
Fente de Afrodita, en México
Poeta de hoy en Santiago de Cuba
Víctor Manuel Rodríguez Mercantete
Elogio al Poeta
El tiempo dejó de ser un cepo
y la infancia un fantasma que huye
si abre la puerta.
Hoy el amor es la niñez de ese tiempo
que traducido por el tambor del Caribe,
Quijote Negro
emite mensajes de este aniversario
mientras la luna de Lorca
cambia de color y te cubre de eclipses.
Tal vez no recuerde estas inéditas palabras
que esa tarde de domingo
entre tambores místicos custodiados
por los Orichas
dijo con la vista fija
en un mango por caer:
Ya no hace falta una guitarra
para saber cuando la muerte
se lleva la noche y la serenata los sueños.
Sueños que protagonizamos bajo los acordes
de un montón de estrellas
y las cuerdas dejaron de trazar fronteras en el Caribe
para descubrir donde la tierra
alce la voz y tenga un rostro de esperanza.
Ése que buscó el perfil en cada esquina
el nido de cada balcón
y cruzó las calles de madrugadas
para profetizar la inmortalidad de la poesía.
La inmortalidad del talento.
Aún con la vista fija en el árbol
también dijo:
Mi madre es la hoja que nunca muere
se cae, se seca
y se pudre en la rama.
Poema escrito a la memoria de
Jesús Cos Causse, El Quijote Negro.
En los jardines de la Casa de José María Heredia, en julio 1997
Grecia Álvaro Vázquez
Tras el naufragio
A Juana Mateo
Si el hombre permite
que muera la bestia
su espíritu, morirá de soledad
Hoy vi morir la especie
sombras
las pieles eran mestizas
pequeñas fábulas.
Muchas pupilas duermen en mi insomnio
veo la risa en la ciudad
cuando nos levanta el polvo
el gallo ofrece sus conciertos
tal vez por hambre
“Los descamisados”
dan al vientre la flor
la miman
a los muertos no los entierran de noche
se van a un mundo sin luz
inconformes
Cuando las miserias sufren la metamorfosis
estoy en mi ciudad fantasma
hago mi oficio y pierdo mis huellas
veo mariposas en los lirios
lluvia donde acaba el río
y lo peor aún vivo
tras el naufragio crispando la daga
la culpa cae sobre los dueños
y el silencio fuego en cada laberinto
lo peor es que aún vivo
que el alimento es un pájaro
que nos dejó sus migajas
una especie congelada arrancó
este nudo del vacío
y no consigo comprender
a los obstinados.
S
Como me duele el presagio de tu luz
esta mujer se fuga de sus enigmas
estallan sus ojos inflexibles
y deposita en un beso
todo el sol que ilumina la tierra
Hoy me siento en los caminos
donde espero a mi padre
y nunca llega
pero sé que trae en la mano una lanza
para matar a la muerte.
Del tríptico “La ciudad y los lagartos”, publicado en 2005
por Oscar Montoto Mayor, en Santiago de Cuba.
Mercedes Reina Rosillo
Jardín de Otoño (II)
Y vio que el jardín era piedra, todo piedra.
Sintió frío en su boca yerta,
sintió su garganta muerta
y en su frente de cristal
el peso de la tiniebla.
De repente, al no poder tenerla
en el centro de la tarde
cayó la noche entera
mientras su estática mirada
se clavaba en la hiedra y el corazón
que era sabio
decía
vuela, vuela, vuela
no esperes más
hoy no viene ella.
Se fue, y se fue dejando atrás
el jardín, las enredaderas,
y los amantes con torsos desnudos
se amaron por todas las primaveras.
Y se fue con la mirada
al horizonte,
gélida.
Una extraña ilusión le hacía sonreír
sin darse cuenta,
mientras pensaba, que un día la muerte
lo abrazaría para no sufrir por ella.
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