Poeta de hoy en Málaga, España
ANSOFER charlando con Antonio-S. Urbaneja,
cuando le impusieron la medalla de San Isidoro, en mayo 2003
Es mi pasión
Es mi pasión por ti como la roca,
como la roca que a todo desafía,
y perenne se yergue noche y día
creciéndose en el tiempo,
en el viento,
en la vida.
Es mi pasión por ti como una llama,
como llama que abrasa y, enloquece,
y si apagarla intentan más se crece
y, alumbrando caminos
y destino,
prevalece.
Es mi pasión por ti, potro salvaje.
Como potro salvaje en la llanura,
sin bridas, sin estribos ni ataduras
que, a galope, te entrega
sin meta
su cordura.
Es mi pasión por ti como un tormento,
como tormento que rasga y acaricia,
y el alma se te exalta o agoniza
y en ciega sinrazón
el corazón
se asfixia.
Es mi pasión por ti como la mar,
como la mar, profunda, apasionada,
inmensa, misteriosa, inusitada,
que fascina bravía
y enamora
calmada.
Es mi pasión por ti intensa sed,
como una intensa sed que no se sacia,
y por más que te tengo es más mi ansia
de beber en tu fuente
de placer
y constancia.
Es mi pasión por ti, como un suspiro,
como un suspiro cálido en la aurora,
como caricia, beso, fragua, flora,
como un canto glorioso,
¡y una ciega verdad
que me devora!
Málaga, 5 de marzo de 1986
A mi querido e inolvidable padre:
¡Padre!
Oh, padre que te has ido y me has dejado
en llanto sin fronteras ni medida.
Oh, padre que tu vida ya sin vida
es litúrgico canto sepultado.
Oh, padre, tu dolor ya liberado
de la cárcel del mundo, no es herida,
que es paloma de paz, de amor, nacida
sin tortura, sin miedo ni pecado.
¡Padre amado! qué impávida saeta
me va punzando el alma apasionada,
mi apasionada alma de poeta!
que es mi todo, mi lírica secreta,
¡y oración a tu culto ya elevada!.
Más sobre ANSOFER:
¡Vuelves!
¡Venid!