Koichi
Yakushigawa
La versión
española de los poemas es de Mariette Cirerol

Tengo que subir un viejo peldaño de mármol,
un peldaño un poco más alto, que pesa
bastante más sobre mis espaldas,
tanto para la subida como para la bajada.
Subo y subo y nunca,
y nunca me encuentro arriba.
sólo consigo mantener el pulso,
pisar seguro para no resbalar.
Mi mente está llena de peldaños por subir.
Me gusta subirlos, y subiendo me encuentro
tan satisfecho, que me olvido del trecho,
del camino por donde subir.
Estos peldaños tan viejos son interminables,
y yo sigo subiendo, subiendo y en silencio.
Canción del Buda de Piedra
Al tictac del reloj,
prefiero el reloj de arena
donde el tiempo nunca se tira
fuera,
donde el tiempo murmulla cayendo.
El viento que hace volar el
tiempo,
el tiempo que el río limpia,
y el aire que corta el tiempo,
cierran mis ojos.
Al cielo azul, que se derrama en
mí,
en vano pregunto cómo eran,
mis días de Buda de piedra.
Soy un buda de piedra que ya se
derrite,
soy la arena del reloj de arena
que se derrama,
soy el cielo azul, en que todo se
convierte.
