Marisa Ferrer Roquero

Sentir Málaga
La mar le da frescor al pavimento
con brisa que es rumor de pasacalles;
los parques cual jardines de Versalles
leyenda son de amor y de talento.
Puntillas en la arena crea el
viento;
alfombras de verdor hay en sus valles;
venero de bonanza son sus calles
y el oro se derrama por su aliento.
Moriscos se entremezclan con
cristianos
que aroman con albura a su doncella
y aclaman su belleza como hermanos.
Por siempre fue y será sirena
bella,
y feudo para el Sol; y está en sus
manos
el summum
de la luz, radiante estrella.
Primer premio del certamen poético
“Manuel Rodríguez Pastor”
de la Asociación Malagueña de
Escritores. Año 2002.