Poeta de Hoy en Kyoto, Japón
Masato Fujii
Cosecha
En un patio trasero,
un árbol pelado
ofrece sus frutos dorados.
Durante todo el verano,
el árbol, cual hombre hambriento,
tuvo que soportar su pesado follaje:
no quería desperdiciar ni un solo rayo de luz.
¿Qué alegría tenía,
entonces?
Y ahora que todas sus hojas han caído:
a la punta de cada rama,
el árbol tiene un fruto
para alguien.
Secretamente,
muerdo un fruto
y saboreo una dulzura
conocida por mí solo.
Nadie me ve,
pero alguien me está mirando
con ojos de cosecha.
Del confín del universo
me está devorando,
mientras devoro el fruto.