Poeta de hoy en Santiago de Cuba
Nadia Ocaña
Dentro de la jaula
Jugué con el azar,
arriesgué el sentimiento
y ahora estoy como el tigre.
Y ya no soy el tigre
sólo un pájaro asustado
que no sabe abrir la puerta,
cuando el escape
es una sensación de vacío
y no puedo recurrir a las palabras.
Está la tarde muriendo en tu mirada
Estás entre mis letras detenido
esperando el momento de alejarte
desesperadamente
irremediablemente
definitivamente
sin volver la vista
donde hay una mujer de sal
en quien pudo más
la curiosidad de lo prohibido
que el consejo de la razón.
Se me va la vida
Que se me va la vida, que se queda
en el brocal de un pozo, en el zurrón vacío.
Que se queda sin luz el pecho mío
oquedad que se llena de amargura,
necesito el amor y la ternura
que me deja tu aliento.
Te encuentro, sigo tus pasos
y te ofrezco mis labios, mi regazo
olvidar el cansancio de la espera.
en la resurrección de nuestros cuerpos.